ZONA OSCURA

Foto: Julie Sopetrán

ZONA OSCURA

Como un paso de Dios que nunca alcanzo

o como el ruido de las olas portando su misterio

ella está ahí, es la sombra y no le importa

el canto de los pájaros

cuando exhiben en la acacia sus lenguas

Tampoco le interesan las horas

donde renazco en los colores

que se van renovando según el movimiento…

Si. Estoy hablando de la sombra

que parece mía pero cuando dibuja los perfiles

se equivoca de tinta

soy su garabato en claroscuro

Y me quedo parada y no se mueve

danzo y grita zancadas

corro tras de ella y termino tirada entre sus brazos

y en ese amor de tierra y nube

se despiertan visiones

que me encierran en círculos agrestes

sin salida al espacio

Te cuento que es mi sombra

la que no me deja y se me adentra

entre los huesos en los días oscuros

Tiene piel de cristal hecho de viento y lodo

cual espejo empañado de Dios

que un día limpiará la muerte con su trapo invisible

Pero si, mi sombra es también música

y en el casi silencio se confunde con la poesía

Le gusta que la bese, cuando en la coincidencia

tropiezo, con las múltiples caras de la piedra

que me deslumbra el paso

Te estoy hablando de mi sombra

La voy pisando a trozos como si fuera miedo

a lo desconocido. Toco su mano fría

y presiento sus huesos como de noche

tan inciertos, tan frágiles…

Esta sombra prestada

parece un verso libre, regalo de las musas

sin rima ni medida

que me va siguiendo a todas partes

y también es mi esclava

sabe que amo la luz y por eso, por eso

ríe con alborozo

Mis rojos, mis azules, la destiñen el traje

y no quiere

no quiere que la toquen colores

ni siquiera ama el gris

y cuanto más me abraza el sol

más ella llora

Dejo en sus cinco esquinas

la canción de los números impares

mi corazón la mima pero es indiferente a la caricia

Y a veces, cuando algún dios me mira de frente

al inclinarme hacia la tierra

es cuando se asusta de mis sueños

pero ni en ese instante

es capaz de alejarse.

©Julie Sopetrán

TONTEANDO CON LA SERPIENTE - Calaverita -

Foto: Mary Andrade

TONTEANDO CON LA SERPIENTE

La Catri no puede entrar

al Jardín del  Paraíso;

aunque le gusta el pecado

y también lo prohibido.

Amiga de la Serpiente

se la pone por collera;

y te lo digo al oído:

yo las he visto de juerga.

Un día comiendo tacos

al pastor y en plena calle;

la Serpiente disfrutaba

cual enredada en el talle.

Una “chela” y un tequila

y luego la seducción;

lo erótico que revuela

como pluma en esternón.

A la Serpiente, los huesos

le gustan por el enredo;

va dejando su camisa

desde la pierna hasta el cuello.

Emplumada la Catrina

mira con indiferencia;

y hasta se pone dos flores

para adornar complacencia.

Y así las vi pasear

a la Serpi y a la Catri;

con dos copitas de más

y abrazaditas de calle.

©Julie Sopetrán

Foto: Mary Andrade

LA NUEVA ERA


Un aparato
para hablar a la vez
bla bla bla se ha creado
la estupidez.

Red de Vulcano
ya estamos atrapados
y como no la vemos
nos cercaremos.

La urdimbre es trama
telefonía móvil, auriculares
entran por el oído
todos los males.

El walkie-talkie
y ya no importa el modo
ahora lo preferente
es lo siguiente.

¡Viva el suceso!
Que lo que no sucede
si no se ha exhibido… 
pues qué aburrido

WatsApp  sin tez
bla bla la nueva era
de la idiotez.

©Julie Sopetrán



 

LA NUEVA ERA

Un aparato

para hablar a la vez

bla bla bla se ha creado

la estupidez.

Red de Vulcano

ya estamos atrapados

y como no la vemos

nos cercaremos.

La urdimbre es trama

telefonía móvil, auriculares

entran por el oído

todos los males.

El walkie-talkie

y ya no importa el modo

ahora lo preferente

es lo siguiente.

¡Viva el suceso!

Que lo que no sucede

si no se ha exhibido…

pues qué aburrido

WatsApp  sin tez

bla bla la nueva era

de la idiotez.

©Julie Sopetrán